LA COOPERACION INTERNACIONAL
La
cooperación internacional es una herramienta de colaboración que
apoya procesos de desarrollo mediante la transferencia de recursos
técnicos y financieros entre diversos actores del sistema internacional
(gobiernos, entes territoriales, organizaciones de la sociedad civil, ONG).
Qué tipos de
cooperación internacional existen?
A grandes
rasgos, se puede decir que existe un primer tipo de cooperación, en la cual se
canalizan los recursos a través de los gobiernos nacionales. Dentro de esta
grande categoría se encuentran las siguientes modalidades de cooperación:
Cooperación
Financiera: la cooperación financiera se divide en dos categorías:
Reembolsable:
La
cooperación financiera reembolsable, o préstamos blandos, brinda apoyo a
los países en vía de desarrollo a través de préstamos con facilidades, tales
como intereses bajos, periodos de gracia y amplios plazos de pago.
No reembolsable:
Este tipo de
cooperación asigna recursos financieros sin exigir el reembolso de los mismos.
Cooperación Técnica:
La
cooperación técnica se lleva a cabo mediante la transferencia de conocimientos,
habilidades y experiencias por parte de países u organizaciones con un
nivel de desarrollo más avanzado con el fin de contribuir con el
fortalecimiento de las capacidades, el avance tecnológico y la formación de los
recursos humanos del beneficiario, entre otros.
Cooperación Técnica entre Países en
Desarrollo (CTPD):
Conocida
también como cooperación sur – sur cooperación horizontal, la CTPD se
realiza mediante el intercambio de conocimientos y experiencias exitosas que
pueden ser implementados entre países con similares niveles de
desarrollo.
Cooperación Triangular:
Esta
modalidad de cooperación se realiza con dos países en desarrollo (un oferente y
un beneficiario) y un tercer país más desarrollado, el cual financiará la
cooperación horizontal entre los dos primeros, con el fin de permitir el
intercambio y aplicación de las ventajas comparativas presentes en el país
oferente.
Cooperación Descentralizada:
La
cooperación descentralizada promueve el desarrollo desde el ámbito territorial.
Esto quiere decir que las actividades de colaboración no se deben realizar
necesariamente entre gobiernos nacionales, sino también entre administraciones
sub estatales y organizaciones de la sociedad civil.
Ayuda
Humanitaria y de Emergencia: este tipo de colaboración se presta cuando se
presentan catástrofes naturales o conflictos armados. Las ayudas humanitarias
pueden otorgarse por parte de actores nacionales o internacionales y tienen el
objetivo de aliviar el sufrimiento de la población afectada, así como
garantizar su subsistencia. Para asignar este tipo de ayudas es necesario que
el gobierno beneficiario no pueda asumir el fenómeno con sus propios recursos y
que la situación sea considerada como anormal.
Ayuda Alimentaria:
La ayuda
alimentaria es la asignación de productos alimentarios para poblaciones que no
pueden asumir su abastecimiento ni su seguridad alimentaria, con el fin de
apoyar sus procesos de desarrollo. Los recursos alimentarios pueden ser donados
o vendidos con porcentajes condonables o créditos blandos. Esta ayuda puede ser
bilateral, multilateral o no gubernamental. Los productos alimentarios se
pueden entregar en el marco de programas de ayuda alimentaria de los países donantes,
o se pueden realizar ayudas por situaciones de emergencia derivadas de un
desastre.
Cooperación Cultural:
Esta
modalidad destina los recursos a la realización de actividades en áreas
culturales para el fortalecimiento de la identidad cultural, la protección de
la diversidad cultural y las lenguas minoritarias, el fortalecimiento de los
proyectos artísticos, la promoción del diálogo intercultural, la educación y la
cohesión social, entre otros. Las actividades de cooperación cultural se
realizan entre museos, casas de la cultura, grupos culturales, Ministerios de
Cultura, etc.
Becas:
Las becas
son utilizadas para capacitar funcionarios, técnicos e investigadores en países
más desarrollados para que puedan desempeñar una función importante en sus
países de origen gracias a los conocimientos y capacidades adquiridos
LA ECONOMIA SALVADOREÑA
La economía de El SalvadorSe hace referencia a todo
proceso de producción, intercambio, distribución y consumo de bienes y servicios en la República de El Salvador en América Central. El ente gubernamental encargado de todo
aquello a lo que se hace referencia con economía de El Salvador es el
Ministerio de Economía.
Según el Fondo Monetario Internacional (FMI) y los
libros publicados por la CIA, la economía de El Salvador está ubicada
con respecto a Centroamérica en el tercer lugar
después de Costa Rica y Guatemala.6 El país se vio afectado por recesión mundial el 2009 y
su PIB sufrió una retracción de 3,5% aquel año, pero la
recuperación se inició en 2010, gracias al crecimiento de las exportaciones y a las remesas desde el exterior.
Aunque según cifras recientes del Banco Mundial (1 de julio de 2009), la económia
salvadoreña es la cuarta en la región centroamericana desplazada por el rápido
crecimiento de la económia de Panamá. El Salvador fue el primer país a ratificar
el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República
Dominicana el 2006. El tratado, conocido como DR-CAFTA
impulsó las exportaciones de alimentos, azúcar y etanol,
y apoyó la inversión en el sector de manufactura de ropas.
El Salvador buscó promover un ambiente favorable al libre
comercio y a las inversiones, y además realizó un proceso de privatizaciones
que se extendió a las telecomunicaciones, generación de electricidad, bancos y
fondos de pensión.
Durante la colonia la economía del territorio que en la
actualidad es El Salvador y hasta mediados
del siglo XX El Salvador tuvo como principal característica
la dependencia a los productos agropecuarios sobre todo los referente a
la exportación.
Desde la conquista las provincias cuyo territorio forma
actualmente El Salvador y posteriormente con la independencia y la unificación
de la Alcaldía Mayor de Sonsonate y
la Intendencia de San Salvador en
la nación salvadoreña la cual estaba unida y posteriormente separada de
la Federación Centroaméricana;
la economía giraba alrededor del cultivo de cacao, añil, café, algodón, entre otros. Entre todos los cultivos el más
relevante en la parte económica y social fue el café, el cual se convirtió en la principal fuente de ingresos
de los salvadoreños.
El
desarrollo del cultivo del cacao y el bálsamo (1492-1800).
Durante la época precolombina el cacao estaba
difundido entre las naciones indígenas utilizado como moneda de intercambio y
el chocolate era una bebida tomada únicamente por las personas importantes de
la población. El consumo del chocolate se difundió por Europa, con su introducción el
cacao se convirtió en un producto comercial invaluable para los españoles. Se
estima que en el año 1574, la producción anual de este cultivo
ascendía a los 300.000 reales; once años después dicho valor se había
incrementado a más de 500.000 reales.
A pesar del auge que tuvo el cacao, en 1585 la
producción de este cultivo había comenzado a decaer, principalmente por la
disminución de la población indígenas debido a las enfermedades traídas por los españoles y por consiguiente
la falta de mano de obra.
Además del cacao, los españoles vieron en la recolección
del bálsamo una forma de asegurar sus intereses comerciales,
ya que el bálsamo era utilizado en Europapara
fines medicinales, como base para perfumes y por la Iglesia Católica en
la elaboración del Crisma. Al igual que el cacao, el proceso
de extracción del bálsamo quedó en manos de los indígenas quienes utilizaban
el fuego como medio para extraer el bálsamo. Tales técnicas
resultaban destructivas y provocaban reducciones de las reservas de los árboles
de bálsamo, este fue el principal motivo por eso el bálsamo nunca se convirtió en un soporte económico para
las provincias españolas en lo que hoy es El Salvador.
Período
del cultivo de añil
En El Salvador el cultivo del añil constituía una actividad productiva totalmente
española, en tanto que la producción del bálsamo y el cacao había quedado en su
mayoría en la comunidad indígena. El cultivo de añil se convertiría en el producto primordial de
exportación y en la base económica de las familias, gracias a la demanda
mundial de tintes naturales. A principios del siglo XVII, se envió un aproximado de 500,000 libras del añil
de Centroamérica a Europa, esta cantidad se duplicó
repetidamente dentro del siglo XVII. La producción añilera siguió
creciendo, tanto así que las exportaciones de añil en 1855 representaban
el 86.30% de total de El Salvador.2
A nivel internacional el precio del añil experimentó aumentos desde finales de la década
de 1840 hasta el año 1868,
año a partir del cual su precio empezó a disminuir. Debido a la guerra y a los
desastres naturales los productores perdieron parte de los años en que el añil
era cotizado a precios altos, pero al lograrse condiciones estables la
producción del añil incrementó nuevamente, oscilando
entre 1 y 2 millones de libras. Sin embargo, el descubrimiento de los primeroscolorantes sintéticos a mitad del siglo XIX obligó a los productores de añil a abandonarlo
lentamente, dando paso al cultivo del café.9
Desarrollo
y bonanza del algodón (1855-1870)
Durante la década de 1840s hubo
intentos de exportar otros productos agrícolas entre los que figuraba el algodón, lo cual fracaso por no tener las condiciones
económicas adecuadas. Los esfuerzos del gobierno por aumentar la producción de
algodón fueron insuficientes, pues para 1858 solo
el departamento de Usulutánera el que
producía una pequeña cantidad de algodón. Debido a la escasez de algodón para
alimentar los telares, el precio del algodón comenzó a aumentar y los
precios del añil disminuyeron, lo que incentivó a los productores
salvadoreños a sembrar algodón, convirtiéndose de pronto en el negocio más
llamativo; para 1863 se exportó algodón por primera vez y ya se tenían
cálculos de la cantidad de hectáreas que se sembrarían en 1864.
En un inicio el algodón debía enviarse a Nicaragua para procesarlo posteriormente las empresas
inglesas introdujeron todos los instrumentos necesarios para procesar el
algodón en el país antes de exportarlo, creciendo de esta manera el
interés por cultivar la fibra. La producción algodonera comenzó a descender
en 1866, pero a pesar de eso seguía cultivándose en 1868.
Además el entorno ecológico de la zona costera salvadoreña dificultaba el
cultivo, debido a las plagas. Hubo que esperar que se crearan insecticidas efectivos hasta el siglo XX para retomar el cultivo del algodón en gran
escala. La bonanza del algodón duró corto tiempo, pero permitió vislumbrar los
cambios que sufrió la economía salvadoreña a mediados del siglo XIX.
Período
cafetalero (1831-1900)
En El Salvador a fines del siglo XIX (1870-1900), el cambio económico más importante fue
el desarrollo de nuevas actividades productivas en el área rural, tales como
la minería y el café. De estos productos, el café fue el producto de
exportación de mayor crecimiento y el que más ganancias generó para los
productores, beneficiadores y comerciantes. El Salvador desde los tiempos
coloniales había producido café, pero no en cantidades suficientes para suplir
la demanda local. La posibilidad de exportar este producto se observó hasta
finales de la década de 1840. En este mismo año, la producción de café
se volvía más atractiva porque los precios del añil se encontraban en un punto bajo inexplorado hasta
entonces.
Entre 1860 y 1880 el
cultivo del café tomó un impulso mucho mayor y durante los años de 1864 y 1881 las
exportaciones se multiplicaron extraordinariamente. Hacia fines del siglo XIX y principios del siglo XX, en El Salvador existían grandes beneficios que procesaban
el café; así como exportadores de café con conexiones en Europa y Estados Unidos quienes se encargaban de la distribución y
el transporte.
Desarrollo
de la economía en la segunda mitad del siglo XX
Después de la II Guerra Mundial, El Salvador experimentó un largo periodo de
crecimiento económico sostenido, que en los años sesenta se benefició del Mercado Común Centroamericano.
En la década siguiente, la economía salvadoreña sufrió
los efectos de la recesión mundial y del descenso de
los precios internacionales de las materias primas, con el agravante de las
adversas condiciones climáticas. Desde finales de los años setenta y hasta
mediados de los ochenta, El Salvador sufrió un continuo retroceso del PIB a
consecuencia de la caída de los ingresos por exportación y por comercio
intrarregional y la guerra civil.
El conflicto resultó devastador para el país, ya que se
vieron seriamente afectadas zonas agrícolas, carreteras e instalaciones
energéticas. La guerra también provocó pérdidas equivalentes a la mitad del
PIB, junto con una fuga de capitales al exterior y la caída de la inversión
extranjera. La firma de los acuerdos de paz a
inicios de 1992 supuso un importante impulso a la recuperación
económica, que se benefició de la puesta en marcha de un plan nacional de
reconstrucción acompañado de reformas económicas, como un programa de
privatizaciones y una serie de reformas fiscales.
Estas medidas, que contaron con el apoyo del Fondo Monetario Internacional,
permitieron reducir la inflación y aumentar las exportaciones. Sin embargo, el
buen ritmo del crecimiento económico se vio frenado en1998 por
los efectos del huracán Mitch, que destruyó cosechas y
afectó a las infraestructuras. Aun así, las consecuencias del huracán no fueron
tan graves como en los estados vecinos y El Salvador se situaba a finales
de 2000 en el grupo de países de ingresos medios, aunque su
estructura económica continuaba siendo la tradicional de un país en vías de
desarrollo de la zona centroamericana. Sin embargo, el violento terremoto (7,8
grados) que asoló gran parte del país en enero de 2001 dejando
un rastro de miles de damnificados, destrucción de edificios, infraestructuras
y empresas, determinó la ralentización del crecimiento económico previsto.
Sector
Primario
La actividad agropecuaria todavía representaba el sector
principal en cuanto a empleo en El Salvador y aporta una parte importante de
las exportaciones del país. La producción agraria sigue muy caracterizada por
un dualismo muy acusado entre los cultivos comerciales y los de subsistencia.
En régimen de latifundio se cultivan los productos de exportación,
fundamentalmente café y algodón, así como maíz; en los minifundios, de tamaño reducido e insuficiente
productividad, las familias campesinas cultivan maíz, arroz, trigo y judías, todo ello destinado al consumo interior.
En época de cosecha, familias enteras de trabajadores del
campo se trasladan a las zonas cafetaleras o algodoneras para obtener
pequeños ingresos con los que completar sus necesidades de
subsistencia. Ahora se persigue una nueva redistribución de las tierras.
A pesar de la gran superficie de prados y
pastos, la ganadería tiene una importancia
relativa. Destaca la cabaña bovina, la más numerosa, seguida de
la porcina y laovina. Mayor fortuna ha tenido el desarrollo
del sector pesquero, gracias al establecimiento de pesquerías comerciales
financiadas por el Banco Interamericano de desarrollo (BID). Parte de la
producción de este sector, sobre todo crustáceos, se destina a la exportación.
Sector
Secundario
Desde mediados del siglo XX, el proceso de industrialización del
país centroamericano fue impulsado según el modelo de "sustitución de
importaciones", es decir, producir en el propio país los productos que de
otra manera tienen que ser importados. Los resultados iniciales fueron
notables, a pesar de lo limitado del mercado interno y la falta de materias
primas y tecnología.
La creación del Mercado Común Centroamericano convirtió
a El Salvador en el país más industrializado de América Central a finales de los sesenta, pero la aguda
crisis de los setenta y ochenta afectó profundamente a la actividad
manufacturera. Durante la década de los noventa, el crecimiento industrial se
ha basado en el sector orientado a la exportación, especialmente de textiles,
prendas de confección y productos farmacéuticos. En la actualidad, el sector
continúa poco desarrollado y ocupa tan sólo al 18% de la población activa.
Sector
crediticio y exterior
El comercio exterior presenta un déficit estructural que se compensa en parte con las inversiones extranjeras directas, la asistencia para el desarrollo y las remesas de los emigrantes.Desde 2001, la moneda de El Salvador es el dólar de Estados Unidos. En el año 1994 la nueva ley Orgánica relativa al Banco Central reforzó las fuciones de emisión y control del sistema financiero y transfirió otras funciones a la banca comercial, representada por 11 entidades.
Tradicionalmente, la principal partida de exportación
salvadoreña ha sido el café, que representaba el 80% del total; pero a
lo largo de los años setenta y ochenta fue perdiendo peso en beneficio de otros
productos primarios y, especialmente, de las manufacturas.
Los principales productos de importación son maquinaria y equipos de transporte,
manufacturas básicas y productos químicos. Son también importantes las compras
de alimentos y combustibles. El principal cliente y proveedor es Estados Unidos, seguido por países del área, sobre todo
Guatemala, y Alemania.
El Salvador forma parte del Mercado Común Centroamericano,
del BID y de otros organismos internacionales como el FMI,
el Banco Mundial, la OMC y
el BIRD.
Transportes
El país cuenta con 564 km de vías férreas, cuyas
principales líneas unen San Salvador con los puertos de Acajutla y Cutuco, en la costa del Pacífico.
El ferrocarril comunica Guatemala con Honduras dentro del sistema ferroviario centroamericano.
El país dispone de unos 12000 km de carreteras, de los cuales 1700 km están asfaltados.
Los puertos principales son La Unión, La Libertad (Puerto
turístico de La Libertad) y Acajutla. El país cuenta con 2 aeropuertos
internacionales: el de Comalapa (Aeropuerto
Internacional Monseñor Óscar Arnulfo Romero y Galdámez)se encuentra
entre La Paz y su capital San Salvador, es el principal aeropuerto del país; Y
el Aeropuerto
Internacional de Ilopango, el cual se encuentra en el municipio de
Ilopango, el cual es usado para la aviación militar y vuelos chárter
No hay comentarios.:
Publicar un comentario